domingo, 20 de diciembre de 2015

Trigo Kamut, nueva presencia en la dieta

Además de utilizar Kamut para elaborar pan, también con la harina de este cereal se elaboran dulces como pastas y bizcochos; aunque el mercado de estos productos en la actualidad no deja de ser selecto, ya que en términos generales se limita a las tiendas de alimentación natural o ecológica, y a obradores donde elaboran pan y repostería de la manera más natural.

Reconocido valor nutritivo

Los análisis bromatológicos del trigo Kamut muestran que en la composición de este grano hay una concentración entre un 20 y un 40% mayor de proteínas, hasta el doble de lípidos y de algunas vitaminas como la vitamina B1 y B2 e, incluso, cinco veces más cantidad de niacina (vitamina B3) y vitamina E, y entre dos y cuatro veces más densidad de minerales como el calcio, potasio, magnesio, fósforo y hierro, en comparación con el grano de trigo blando que se emplea de forma tradicional en panadería y repostería industrial.

El trigo Kamut muestran tiene una concentración entre un 20 y un 40% más de proteínas que el trigo blanco

En la siguiente tabla se muestra con detalle la diferencia nutricional entre la harina de Kamut y la de trigo refinada, la más común en repostería y panificación. La composición nutricional de la harina de Kamut, en la mayoría de sus componentes, se puede asimilar a la de la harina de trigo integral.

Esta superioridad nutricional del trigo Kamut hace que los productos elaborados a partir del grano, por lo general harina, tengan una mayor densidad de energía y de nutrientes. Además esta variedad de trigo destaca por su particular sabor dulce. Estos aspectos son interesantes para elegir productos elaborados con harina de Kamut en la dieta de deportistas, de quienes precisen un mayor aporte energético, o de las personas que busquen productos de repostería con un valor nutricional añadido.


Imagen: CONSUMER EROSKI

Panes y otras delicias

La industria alimentaria y, más aún, los modestos artesanos panaderos y reposteros, han encontrado en la harina de Kamut una alternativa interesante para la elaboración de aquellos productos para los que se emplea de manera tradicional la de trigo refinada. Quienes lo han empleado en la elaboración de productos de repostería alaban la harina de Kamut porque da a los alimentos una mayor densidad en textura, al tiempo que garantizan al consumidor un alimento de una gran calidad nutricional.

Además, su mayor densidad de minerales y otros nutrientes hace que los productos destaquen por su sabor más pronunciado y apreciado. La oferta de productos elaborados con este cereal cada vez es más amplia. Se encuentra desde el Kamut en grano y en harina, hasta galletas, copos, tortitas similares a las de arroz o maíz, magdalenas, bizcochos e, incluso, panes y espaguetis elaborados con su harina o con mezcla de harinas de varios trigos.

Los copos de Kamut, de color castaño claro y de textura ligeramente crujiente y seca, tienen un sabor dulce característico que los hace perfectos sustitutos a los típicos copos de cereales azucarados. Comparte el inconveniente con su pariente el trigo, en que los productos elaborados con trigo Kamet no son tolerados por las personas con celiaquía al contener gluten, el componente del trigo que les resulta tóxico.

UN POCO DE HISTORIA

Fue un bioquímico y científico agrícola estadounidense quien, al investigar los granos del cereal que tenía entre sus manos, dio constancia del interesante valor de Kamut. Todo obliga a creer que este tipo de trigo se originó en las tierras fértiles de Egipto bañadas por el Nilo, desde donde se extendió a otras regiones. Científicos de diversos países, entre ellos, EE.UU., Canadá, Italia, Israel y Rusia han examinado los granos de Kamut y han llegado a conclusiones diferentes en cuanto a su identificación.

Están conformes en que se trata de la variedad de trigo "Triticum turgidum", muy relacionada con los trigos duros, si bien la subespecie es el origen de las disconformidades. Originalmente fue identificado como "Triticum Turgidum Polonicum", aunque algunos creen que es la subespecie "turanicum", que se conoce como trigo Khorasan.

La compañía Kamut Internacional es la que ha registrado la marca de Kamut Khorasan y la que ha establecido altos estándares de calidad tanto para el cultivo orgánico de este cereal, como para la producción de alimentos orgánicos elaborados con dicho grano. Estos productos llegan a nuestro país por medio de distintas empresas de distribución de alimentación ecológica y orgánica.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Ahora no me planteo otra opción; la diferencia de sabor es abismal

El ayuntamiento ha dado un nuevo paso a lo largo de este año para apoyar la agricultura local y ecológica. Se trata de la iniciativa 'Hondarribiko Saskiak' que pretende fomentar el consumo de cestas de productores de la ciudad, de tal forma que las personas que optan por esta opción tienen una relación directa con los alimentos, sin intermediarios.

Son tres los grupos de consumo que funcionan en la ciudad. Se trata de las huertas Xalbardin, Xixare y Aldatsa, que funcionan en el caso de las dos últimas con un modelo cooperativo. Las familias que participan en esta iniciativa consumen cada semana una o media cesta con productos frescos, según esté acordado, de lo que ha producido la tierra de manera natural.

En las huertas cooperativas, además de recoger la cesta de alimentos, se participa en la cosecha y el trabajo comunitario. En el caso de Xalbardin, sin embargo, después de contactar con el agricultor, es él el que trabaja la tierra, recoge los alimentos y prepara las cestas para realizar la entrega semanal.

Otras opciones de consumo

Eneko Huarte, de Aldatsa, valora como «favorable» el impulso que ha dado esta propuesta el ayuntamiento porque «siempre es bueno conocer otras opciones de consumo». Asegura que «se está notando un incremento de personas interesadas y mucha gente está contactando con nosotros y, en el caso de Aitor (Xalbardin), que es el único que no sigue un modelo cooperativo, tiene el cupo lleno».

Las personas que han optado por este sistema para consumir productos locales se muestran satisfechas. Ruth López, que comparte una cesta con una familia, se decidió «por un tema de convencimiento personal sobre la soberanía alimentaria». Explica que la experiencia «está siendo muy positiva. Tenemos productos de calidad y, ahora, ya no me planteo otra opción porque la diferencia de sabor que hay entre comerte un tomate de la huerta y uno que compras en una gran superficie es abismal».

Ainara Torres se expresa en similares términos. Hace un par de años que ella y su familia comenzaron a consumir cestas y destaca por encima de todo que «nos permite saber lo que consumimos, que no tiene ningún pesticida. Y eso nos gusta da y nos da tranquilidad». Hace hincapié también en que de esta forma «no se está contaminando con transporte, como productos que llegan de otros países, e implica que se trabaja la tierra de aquí por gente local».

Al hilo de esta reflexión, Eneko Oiartzabal añade que el modelo de cestas sirve «para plantear una pequeña alternativa al sistema de consumo actual donde prevalece el beneficio de las grandes empresas». Pone el acento además en los beneficios de esta alimentación «porque vas a comer de temporada. Antes, en mi caso, comía la misma ensalada todo el año, la misma pinta y el mismo poco sabor de algunos productos. Y eso no es normal».

Para Oiartzabal está suponiendo un aprendizaje continuo y «comer más variado. Si no me meto en esta iniciativa, hay productos que no consumiría. Lo bueno para un urbanita es que la naturaleza te recuerda que las cosas no salen así como así. Se ha mejorado mucho la producción y, con el tiempo, vas aprendiendo a hacer las cosas mejor y estamos satisfechos».

Trabajo en grupos

En las dos huertas en las que se opta por el modelo cooperativo, se trabaja por grupos. Cada uno de ellos se encarga de una función cada semana. López comenta que «a la relación con la tierra se une el vínculo que se crea entre nosotras. Hay gente de muchas edades y eso enriquece un montón las relaciones personales».

Las cestas se han convertido en una opción más, unida a otras como puede ser la azoka, de consumir productos locales. Es una alternativa real que está funcionando en la ciudad. Aquellas personas que estén interesadas disponen de la página web www.hondarribikosaskiak.com, en la que se puede encontrar toda la información referente a las huertas y productores, así como a la iniciativa en general.

Fuente: http://www.diariovasco.com/bidasoa/201512/16/ahora-planteo-otra-opcion-20151216001529-v.html?ns_campaign=noticias-relacionadas&ns_mchannel=bottom&ns_source=real-sociedad&ns_linkname=noticia&ns_fee=0

domingo, 6 de diciembre de 2015

Los beneficios de la Agricultura Ecológica

LA AGRICULTURA ECOLÓGICA

La agricultura ecológica, también llamada orgánica o biológica, se basa en el cultivo que aprovecha los recursos naturales para, por ejemplo, combatirplagas, mantener o aumentar la fertilidad del suelo, etc., sin recurrir a productos químicos de síntesis como fertilizantes, plaguicidas, antibióticos, y similares, y en la no utilización de organismos que hayan sido modificados genéticamente, los transgénicos. De esta forma se consiguen alimentos más naturales, sanos y nutritivos. Además,  se ayuda a conseguir una mayor sostenibilidad del medio ambiente causando el mínimo impacto medio ambiental.
Hay varios tipos de agricultura ecológica que se basan en el equilibrio y respeto con el medio ambiente, como son, laagricultura Biodinámica,  la agricultura Natural o Fukuoka, la agricultura sinérgica, la agricultura Mesiánica, laPermacultura, etc.

Estas son algunas razones para consumir productos ecológicos:

Son saludables

Los productos ecológicos son más saludables ya que están libres de residuos tóxicos persistentes procedentes depesticidas, insecticidas, antibióticos, fertilizantes sintéticos, aditivos y conservantes, muchos de ellos utilizados en la agricultura convencional para eliminar insectos o plagas y combatir enfermedades, para añadirles color y brillo (manzanas, naranjas, etc.) y que a medio o largo plazo producen causas muy negativas en nuestro organismo, como por ejemploPárkinson. Al no contener substancias artificiales, los alimentos procedentes de la agricultura ecológica son asimilados correctamente por el organismo sin alterar las funciones metabólicas. Según los especialistas en nutrición, gran parte de las enfermedades degenerativas tienen su origen en la alimentación.
Otra característica de la agricultura ecológica es que, al cultivar los alimentos en suelos equilibrados por fertilizantes naturales, los productos son más nutritivos ya que contienen unos niveles más altos de vitaminas –especialmente la C–, minerales esenciales –calcio, magnesio, hierro, cromo…–, antioxidantes –que ayudan a prevenir determinadas enfermedades como el cáncer–, hidratos de carbono y proteínas.


No contienen aditivos sintéticos

Los alimentos ecológicos no contienen aditivos de síntesis que pueden provocar problemas en la salud tales como insuficiencias cardíacas, osteoporosis, migrañas, alergias, hiperactividad, Párkinson, etc.. Cabe destacar que los productos biológicos, cultivados sin el uso de agroquímicos, respetando los ritmos naturales y sin aditivos, son equilibrados y muy ricos en nutrientes. Por otro lado, diferentes estudios han demostrado que no es imprescindible la incorporación de sustancias de síntesis en el cultivo o producción de alimentos ni en su conservación posterior. No hace falta buscar productos fuera de temporada para colmar las necesidades nutricionales de nuestro organismo.

No contienen pesticidas

Centenares de pesticidas químicos son utilizados habitualmente en la agricultura convencional lo que provoca que restos deresiduos de pesticidas aparezcan en los alimentos procedentes de esta agricultura que ingerimos diariamente. Diferentesestudios toxicológicos realizados demuestran la relación existente entre los pesticidas y ciertas patologías como el cáncer, las alergias y el asma.
El uso de pesticidas también es perjudicial para la salud del trabajador agrícola, un problema serio especialmente en países en desarrollo, donde el uso de pesticidas está poco regulado.
Por otra parte, en Europa se ha ocultado la alta toxicidad del glifosato.
A su vez, la utilización de estas sustancias daña el medio ambiente y conlleva un coste adicional a la sociedad, ya que ésta debe eliminar los residuos que los pesticidas dejan en la naturaleza.

No contienen organismos genéticamente modificados

En la agricultura ecológica no se autorizan los organismos genéticamente modificados (OGM). El cultivo de OGM tiene consecuencias negativas para el medio ambiente y faltan investigaciones sobre las consecuencias a largo plazo del cultivo transgénico; actualmente no existen resultados científicos que demuestren que el cultivo de OGM y los alimentos transgénicos sean inofensivos para el medio ambiente y la salud humana, y ya se conocen efectos indeseados por la ingesta de plantas modificadas genéticamente .
La agricultura con organismos genéticamente modificados conduce hacia la uniformidad genética y con ello hacia una erosión genética, lo que significa una pérdida de variedad, con grandes extensiones de un mismo cultivo. La agricultura ecológica quiere conservar e impulsar la variedad genética de las especies y tipos, y con ello la riqueza de los paisajes de cultivos autóctonos. Aquí tienes más detalles sobre la pérdida de biodiversidad

Son sostenibles con el medio ambiente

Respetar el medio ambiente es una de las máximas de los productos ecológicos; cuando consumimos alimentos de cultivo ecológico colaboramos en la conservación del medio ambiente y evitamos la contaminación de la tierra, el agua y el aire.
La agricultura ecológica es la más respetuosa con la fauna, la que genera una contaminación más baja de aerosoles, produce menos dióxido de carbono, previene el efecto invernadero, no genera residuos contaminantes y ayuda al ahorro energético y de los gobiernos, ya que en el cultivo y en la elaboración de los productos se aprovecha el máximo de recursos renovables.
Cabe destacar que la disminución de la diversidad biológica es uno de los principales problemas ambientales de la actualidad; la agricultura orgánica preserva las semillas para el futuro, impidiendo, de este modo, la desaparición de algunas variedades de gran valor nutritivo y cultural.

Tienen máximos niveles de calidad

Los alimentos ecológicos provienen de la agricultura ecológica, que utiliza un sistema de producción de la máxima fiabilidad pues está sujeto a una trazabilidad desde el campo hasta la mesa mediante el Reglamento Europeo 834/2007.
Todos los agentes que intervienen en la cadena agroalimentaria están sujetos al control e inspección de las materias primas utilizadas, el proceso de elaboración, el envasado, el etiquetado, etc. mediante las empresas de control y certificación acreditadas.

Son respetuosos con la naturaleza

La agricultura ecológica fertiliza la tierra y frena la desertificación; favorece la retención del agua y no contamina los acuíferos; fomenta la biodiversidad; mantiene los hábitats de los animales silvestres, permitiendo y favoreciendo la vida de numerosas especies; respeta los ciclos naturales de los cultivos, evitando la degradación y contaminación de los ecosistemas; favorece la biodiversidad y el equilibrio ecológico a través de diferentes prácticas: rotaciones, asociaciones, abonos verdes, setos, ganadería extensiva, etc.; potencia la fertilidad natural de los suelos y la capacidad productiva del sistema agrario; recicla los nutrientes incorporándolos de nuevo al suelo como compost o abonos orgánicos, y utiliza de forma óptima los recursos naturales.
En resumen, respeta el equilibrio de la naturaleza contribuyendo a la preservación del ecosistema y al desarrollo rural sostenible.

Son más sabrosos

Los productos ecológicos, al ser elaborados de forma más artesanal y cuidadosa, recuperan los gustos originales y tienen mejor sabor. Debido a que las plantas sólo son regeneradas y fertilizadas orgánicamente, éstas crecen más sanas y se desarrollan de mejor forma, conservando el auténtico aroma, color y sabor. Por ello, muchos consumidores prefieren alimentos ecológicos, ya que conservan el verdadero gusto de cada ingrediente y les permite recuperar el sabor tradicional de los alimentos. Además, los alimentos ecológicos se conservan mejor que los convencionales.

Algunos artículos de interés relacionados:


Datos de la Agricultura Ecológica en España

  • España es el  primer país de la UE-27 y sexto país del mundo, en cuanto a superficie ecológica.
  • Es el tercer país de la UE-27 y décimo país del mundo, en cuanto a número de productores ecológicos.
  • La participación de la agricultura ecológica española, en el total de la producción agraria, es de un 5,26%,  bastante inferior respecto a otros países de la UE-27.
  • El mercado español de alimentos ecológicos, a pesar de su todavía limitado desarrollo, es el quinto de la UE-27 y el octavo del mundo. Sin embargo el consumo de alimentos y bebidas ecológicas no representa más del 1% del gasto alimentario total, porcentaje bastante inferior al promedio europeo.
  • España es uno de los principales exportadores mundiales de productos ecológicos, tiene una importante propensión exportadora y cuenta con un alto grado de internacionalización (el 32% de las empresas son exportadoras).
Fuente: http://www.ecoagricultor.com/principios-y-beneficios-de-la-agricultura-organica/

sábado, 14 de noviembre de 2015

Como escoger las verduras más nutritivas: el caso de la lechuga

En un curso de cocina me enseñaron que la lechuga iceberg se puso de moda entre cocineros por su precio, facilidad de transporte y almacenaje ya que tarda mucho en deteriorarse y porque no sabe a nada, siendo así una base fantástica.

Para adaptarse a la mayor cantidad de paladares, la agricultura ha ido escogiendo las variedades menos amargas de lechugas. Pero con el sabor amargo y astringente, se han llevado buena parte de sus nutrientes. Hoy en día en los países industrializados la variedad más consumida es la lechuga iceberg, aunque algunos innovadores en la cocina están volviendo a brotes más amargos, caros y nutritivos, como la Lollo Rossa
¿En que debemos fijarnos a la hora de comprar lechuga?
En el color
Cuanto más intenso más fitonutrientes. Aunque irónicamente, no son de color verde las que aportan más nutrientes sino las de color rojizo, violeta o púrpura debido a lasantocianinas un tipo de flavonoides antioxidantes, que les aportan su característico color, al igual que ocurre en los arándanos, la col lombarda o las fresas.

El siguiente color sería el verde, cuanto más oscuro mejor. Son alimentos ricos en luteína, un pigmento con propiedades antioxidantes que se encuentra en la retina de nuestros ojos y ayuda a mantener una visión óptima y ralentiza el envejecimiento de la mácula.
Cuanto menos color tengan nuestras verduras, menos cantidad de nutrientes.
En la forma
Cuando las hojas están separadas contienen más nutrientes que cuando están en forma de cabeza. Y si nos fijamos en el centro o interior de la cabeza, las hojas suelen ser pálidas o de un tono amarillo o verde muy suave, indicativo de falta de nutrientes. Las que fuesen parcialmente abiertas como la lechuga romana estarían en el medio de la tabla.

Esto es debido a la luz solar que para las plantas puede significar alimento para crecer y a la vez peligro de ser destruidas. Por ello determinadas especies se han dotado de pantallas solares en forma de pigmentos que bloquean el daño solar. Aquellas variedades con hojas sueltas son las más vulnerables al ser las que tienen mayor superficie de exposición, y para protegerse producen más cantidad de antioxidantes. Las hojas interiores y no expuestas al sol, pueden llegar a tener un escaso 1% de antioxidantes comparadas con las hojas expuestas.
Tiempo tras la recolección.
Un productor puede poner lechugas a la venta en 24-48h, cuanto más tarde menos nutritivas serán independientemente de la variedad. La zona de corte es la que nos indica si se ha tardado demasiado tiempo en ponerla a la venta, si ves esa zona descolorida, blanda y/o con un tono amarillento, es posible que tu lechuga ya solo pueda aportarte fibra.

¿Cómo se almacena la lechuga en casa?
Pues ni en bolsas de plástico. ni sueltas en el cajón de la nevera. Al llegar a casa deberías separar las hojas y ponerlas en agua muy fría, luego sécalas en con un paño o secador de lechuga y partir las hojas en trozos. Esto incrementa la cantidad de antioxidantes extrayéndolos de sus paredes celulares (2). Esta receta es válida solamente si se consume en 24h aproximadamente, luego ya empezaría a deteriorarse, como es de esperar.
Otra forma de almacenarlas es poner las hojas en una bolsa y sacar la mayor cantidad de aire sin estrujar las hojas, ciérrala. Para aportar humedad y ventilación de gases, con una puntilla realiza unos pequeños agujeros (10-15) microperforación y deja la bolsa en el cajón de la verdura. Así les pese a los veganos y vegetarianos, las lechugas son seres vivos que respiran, mientras estén recién cortadas producen CO2 mientras consumen oxígeno, aportar oxígeno las mantendrá crujientes. Si dejásemos la bolsa abierta, expondríamos la lechuga a demasiado oxígeno y se produciría CO2 a mayor rapidez. Y la humedad de la nevera también conseguiría reblandecerla más rápido.
Escoger la ensalada más nutritiva
Referencias:
-USDA National Nutrient Database for Standard Reference, Release 24. http://ndb.nal.usda.gov/ndb/foods/show/3233.
-“Antioxidant Capacity of Lettuce Leaf Tissue Increases After Wounding.” Journal of Agricultural and Food Chemistry 50: 7536–41.
-“Antioxidant Capacity of Vegetables, Spices, and Dressings Relevant to Nutrition.” British Journal of Nutrition 93: 257–66
Fuente: http://megustaestarbien.com/2015/03/24/como-escoger-las-verduras-mas-nutritivas-el-caso-de-la-lechuga/

jueves, 16 de julio de 2015

Tomates secos: cómo hacerlos y conservarlos

Cómo hacer tomates secos

Los tomates secos son una guarnición deliciosa para carnes ensaladas, también se prestan muy bien para aderezar pastas y para la preparación de focaccias y otros tipos de panes, y conservados en aceite son perfectos para el picoteo. Podemos comprarlos ya hechos, pero el sabor de lo que podemos hacer en casa, tal vez con tomates recogidos en nuestro propio huerto, no tiene ni comparación.
Por eso hoy os traemos otro de nuestros trucos de cocina: cómo hacer tomates secos en casa, desde la fase del secado a la preparación de la conserva. ¿Queréis conocer esta receta con tomates?

Cómo hacer tomates secos

Los tomates secos son tomates maduros que han pasado por un proceso de secado, ya sea al sol o al horno, perdiendo su natural humedad, y por consiguiente el sabor del tomate se intensifica. Pueden secarse al sol, que es la manera ‟clásica” pero requiere de muchos días, o al horno, y en un solo día tendremos los tomates secos. Veremos las dos opciones

Primera fase: limpiar y preparar los tomates

Podéis usar cualquier clase de tomates, pero los más aconsejados son los tomate pera, por su menor contenido de agua. Se deben lavar muy bien con agua corriente y secarlos con papel de cocina. Luego se cortan a la mitad o en cuartos, y se saca el centro si es muy duro

Segunda fase: el secado

  • Al sol: disponer los tomates sobre una fuente, con las semillas hacia arriba, separados entre sí. Condimentar con bastante sal y si lo deseáis alguna hierba aromática, cubrir la fuente con una red tipo mosquitero para evitar que se acerquen los insectos, y poner los tomates al sol. Más fuerte es el sol y menos humedad ambiental hay, más rápido se secarán los tomates, por lo que se aconseja preparar los tomates secos en verano. Cuando el sol baja, llevar la fuente dentro casa, y volverla a sacar el día siguiente. Esta operación debe repetirse por varios días, alrededor de una semana, hasta que los tomates estén bien secos.
  • Al horno: este método es mucho más rápido, aunque el secado es menos eficaz, por lo que los tomates tienden a conservarse por menos tiempo. Disponer los tomates sobre una fuente de horno de la misma manera que en la explicación anterior, y llevarlos al horno a 65 º por al menos 6 horas, dándolos vuelta de vez en cuando. Cuando los tomates hayan perdido la humedad y estén duros y no pegajosos, es tiempo de quitarlos del horno.

Tercera fase: la conserva

Una vez que los tomates se han enfriado, poner dentro de un bote de cristal previamente esterilizado, junto con un diente de ajo, albahaca y un poco de pimienta, apretándolos un poco para que quede poco aire entre tomate y tomate, pero teniendo cuidado de no estropearlos. Cubrir completamente con aceite de oliva extravirgen y asegurarse que no queden bolas de aire dentro del bote. Si es necesario después de unas horas volver a poner aceite para que los tomates queden completamente sumergidos. Si el proceso de secado se ha realizado correctamente, los tomates secos durarán varios meses. Es aconsejable esperar al menos una semana antes de consumirlos para que la conserva coja sabor.
Información cogida del blog: http://www.pequerecetas.com/